
Benjamín Valverde - Crédito: Convergencialatina
Benjamín Valverde, gerente General para América Latina en Hughes, consideró que los países emergentes en particular pueden contar con múltiples proveedores y opciones de conectividad en un mundo en el que la soberanía espacial “está bastante amenazada por las grandes corporaciones y los grandes países”.
Durante la apertura de Satellite Map Day 2026, el ejecutivo también mencionó la posibilidad de que los gobiernos definan a sus satélites como “activos críticos nacionales”. Ello significaría un reconocimiento de la importancia que tienen por las funciones vitales que cumplen, desde la seguridad nacional hasta la actividad económica, pasando por la conectividad y el bienestar público.
En el arranque del encuentro, organizado por Convergencialatina, Mariana Rodríguez Zani, CEO de Grupo Convergencia, planteó: "Durante años observamos la evolución del mercado satelital. Hoy vemos algo más amplio: el espacio se está convirtiendo en una infraestructura crítica para la conectividad, la economía y la soberanía de los países. La nueva economía espacial ya no se define por lo que ocurre en órbita, sino por el valor que genera en la Tierra.”
Concepto. El representante de Hughes observó que el concepto de soberanía espacial tiene varias definiciones. La primera que surge es la habilidad de un país de controlar de manera independiente sus actividades en el espacio sin depender de actores del exterior.
Pero esa soberanía puede ser socavada por órbitas y frecuencias saturadas por la presencia de una multitud de satélites. “Esa congestión genera interferencias y reducción de capacidad, sobre todo en países en esta región. Son dificultades para que los países de la región puedan lograr su propia soberanía espacial”, señaló Valverde.
En ese sentido, apuntó que “otra amenaza es depender de un solo actor o de una sola tecnología para la conectividad satelital en un país. Ya tenemos varios ejemplos en la región, donde hay un actor satelital muy dominante y eso es una amenaza a la soberanía espacial de un país”.
Solución multiórbita. Para el ejecutivo, existen soluciones para esta amenaza, como las redes híbridas o multiórbita. “Al tener una red que no solamente depende de LEO, MEO o GEO, sino de todas las órbitas, se garantiza la resiliencia y una dependencia de varios sistemas al mismo tiempo, que además pueden conmutar entre diferentes órbitas para garantizar conectividad en el 100% del tiempo”, señaló.
Agregó que el empleo de tecnologías avanzadas ayuda a mitigar esas amenazas, con equipos satelitales que aprovechen inteligencia artificial, machine learning, redes definidas por software. Con ellas se puede predecir, detectar y redirigir el tráfico frente a amenazas.
También apuntó que los Estados deberían fomentar políticas flexibles de contratación. “En Hughes impulsamos modelos de adquisición que favorecen más de un único proveedor, por ejemplo, en el proceso de licitación. El objetivo es no depender de un solo actor para dar conectividad crítica en un país o en una región del país”, explicó.