
Se aprobarán tres reportes con recomendaciones
La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) aprobará el próximo 10 de julio el documento final elaborado por el International Advisory Body on Submarine Cable Resilience (IAB), iniciativa impulsada por la UIT y creada en 2024 - en asociación con el International Cable Protection Committee (ICPC)- para formular recomendaciones destinadas a reforzar la resiliencia de la infraestructura mundial de cables submarinos de telecomunicaciones.
La reunión, que se celebrará en Ginebra, marcará el cierre del trabajo desarrollado por los tres grupos de trabajo del organismo, cuyos informes serán consolidados en una publicación única.
Tras esa sesión, la UIT organizará junto con los gobiernos de Nigeria y Portugal una sesión denominada “Diálogo de Alto Nivel sobre el fortalecimiento de la resiliencia de los cables submarinos de telecomunicaciones”, en el marco del WSIS+20 High-Level Event 2026. El encuentro reunirá a ministros, reguladores, organismos internacionales y representantes de la industria para debatir las recomendaciones del IAB y definir los próximos pasos para fortalecer el ecosistema de cables submarinos.
El objetivo de la iniciativa IAB es promover la cooperación entre gobiernos, operadores, fabricantes, proveedores de infraestructura y organizaciones internacionales frente al aumento de los riesgos que afectan a esta infraestructura crítica. E impulsar mejores prácticas para acelerar el despliegue y la reparación de cables, reducir las causas de interrupciones, mejorar la continuidad de las comunicaciones y fortalecer la coordinación internacional.
El trabajo del IAB se estructuró en tres grupos dedicados a distintas dimensiones de la resiliencia de los cables submarinos: despliegue y reparación de infraestructura; evaluación y mitigación de riesgos; y mecanismos de financiamiento y cooperación internacional.
Durante la International Submarine Cable Resilience Summit 2026, realizada en febrero en Porto (Portugal), el organismo ya había aprobado un primer conjunto de recomendaciones de sus grupos de trabajo, que ahora serán integradas y formalmente adoptadas en el documento final.
La iniciativa responde a la creciente preocupación internacional por la protección de una infraestructura que transporta más del 99% del tráfico internacional de datos.