
Marcelo Maggi - Crédito: Hitachi Vantara
Frente al incremento exponencial del tráfico de datos y el despliegue de modelos de inteligencia artificial, las empresas de telecomunicaciones en América Latina atraviesan una profunda redefinición de su infraestructura. La necesidad de unificar cargas de trabajo, asegurar la disponibilidad absoluta y mantener un control estricto sobre la gobernabilidad de los datos sensibles marca el debate actual entre operadores, analistas y reguladores.
En este contexto, la tendencia apunta a la consolidación de infraestructuras High-End. Según detalla Marcelo Maggi, Technical Sales Senior Manager SSA (Spanish South America) de Hitachi Vantara, las operadoras están migrando de centros de datos masivos y fragmentados a plataformas unificadas y elásticas. Este enfoque permite consolidar múltiples sistemas de almacenamiento en una sola máquina física altamente resiliente, garantizando una disponibilidad de "many nines" (muchos nueves) de uptime. Asimismo, se percibe un movimiento de repatriación o "retorno de la nube": sin prescindir de los entornos públicos, las compañías buscan readaptar cargas sensibles —como facturación y datos de clientes— hacia nubes híbridas para resguardar la gobernabilidad local y cumplir normativas de soberanía de datos.
Para dar soporte a estas plataformas y sortear las disrupciones de la cadena de suministro global, Hitachi Vantara se apoya en su planta de Oklahoma, integrada recientemente en la selecta lista global de Lighthouse Network del Foro Económico Mundial. Esta fábrica no despacha piezas sueltas, sino soluciones completas de hardware y software prearmadas en racks y preconfiguradas. El codiseño predictivo con los equipos de campo permite prever el abastecimiento de partes críticas, como memorias o discos, minimizando los tiempos de instalación en sitio y garantizando entregas en tiempo y forma a los clientes de la región.
Por otro lado, la ciberresistencia se ha consolidado como la principal preocupación de las mesas directivas, superando incluso la urgencia inmediata de la IA. Ante la sofisticación de las amenazas, el enfoque de protección ha mutado del perímetro tradicional al dato mismo a nivel de bloque. La resiliencia moderna exige inmutabilidad nativa en el almacenamiento, generación de snapshots y replicación a segundos o terceros sitios sin dependencias externas. Alianzas estratégicas con estándares de la industria como CyberSense permiten el escaneo de datos en vivo a medida que se escriben, detectando comportamientos anómalos de manera temprana. Esto permite reducir los tiempos de recuperación (RTO y RPO) ante un ataque de meses o días a solo horas, permitiendo que el negocio continúe protegido.
Esta infraestructura sólida y segura es el cimiento indispensable para que las operadoras aprovechen el valor de sus datos en desarrollos de IA aplicada. Esto abarca desde el desarrollo de agentes virtuales de autoatención hasta modelos predictivos para anticipar la disponibilidad de redes en tiempo real.
La recepción de estas tecnologías en América Latina se refleja en un crecimiento de entre el 30% y el 40% en la capacidad de negocios de Hitachi Vantara en el segmento High-End. Además de su presencia directa en mercados consolidados como Brasil, México, Argentina, Chile y Colombia, la compañía extiende su alcance a economías de alto dinamismo. A través de su red de canales, atiende operaciones críticas en Bolivia, Ecuador, Perú y Paraguay, donde es el proveedor tecnológico de infraestructura de almacenamiento para las dos operadoras de telecomunicaciones más importantes del país. Así, la resiliencia y la elasticidad del dato se imponen como el estándar indispensable para las autopistas digitales de la región.