
Cirion implemento el concepto NaaS - Crédito: Cirion
El negocio mayorista de telecomunicaciones atraviesa una etapa de maduración en la que la venta tradicional de capacidad requiere nuevas formas de llegar al cliente. Aunque la conectividad física sigue siendo esencial, productos clásicos como el Ethernet enfrentan la commoditización de precios. En este escenario, la automatización y las APIs comienzan a redefinir la eficiencia operativa: la programabilidad captura valor crítico tras la venta propiamente dicha.
En este sentido, Mauro Contardi, director de Estrategia e Innovación de Trans Americas Fiber, sostuvo que, mediante portales y APIs, los clientes acceden a autoprovisionamiento, documentación automatizada y conectividad dinámica entre data centers. La agilidad es el principal diferencial: pruebas de concepto han logrado cotizar, configurar y verificar circuitos entre centros de datos en solo dos minutos. Esta inmediatez optimiza el mantenimiento y responde a picos de demanda como los impulsados por la IA.
Entre los nuevos conceptos creados por los Carriers de cara al cliente y las nuevas demandas, Cirion introdujo el modelo NaaS (Network-as-a-Service), pero no como producto aislado, sino con el peso de un concepto overlay sobre la infraestructura base. Andrés Cáceres, director de Desarrollo & Enablement de Producto de Cirion, lo consideró clave para mejorar la eficiencia operativa y recuperar márgenes afectados por años de caída de precios. Además, permite ampliar el mercado mediante alianzas con terceros y acuerdos de última milla o data centers.
En concreto, NaaS plantea un cambio en la forma en que las empresas contratan y gestionan conectividad: en lugar de adquirir infraestructura y capacidad como activos rígidos, pueden consumir servicios de red bajo un modelo más flexible, ajustando capacidad y prestaciones según sus necesidades. En el caso de Cirion, el concepto se apoya en una plataforma de servicios gestionados que permite configurar conectividad entre distintas ubicaciones, nubes y data centers, con capacidades que pueden escalarse a medida que cambian los requerimientos del negocio.
El concepto también se alinea con la evolución de las arquitecturas empresariales hacia entornos híbridos y multicloud, donde la conectividad deja de ser un recurso estático y pasa a funcionar como una capacidad que puede administrarse de manera dinámica. El modelo busca simplificar la operación de redes distribuidas y permitir que las compañías incorporen nuevos enlaces, capacidades o destinos sin tener que replicar inversiones de infraestructura en cada punto.