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lunes 19 de septiembre de 2016

Mapa de Satélites en América Latina 2016

La industria busca reducir costos y flexibilizar ofertas para sostener el crecimiento

Mapa de Satélites en América Latina 2016 - Crédito: © 2016 Convergencialatina
Mapa de Satélites en América Latina 2016 - Crédito: © 2016 Convergencialatina

Aunque existe una preocupación inmediata en los costos en dólares y en los efectos de retracción sobre los clientes, el sector considera que el ambiente económico desfavorable en la región no afectará a grandes rasgos los planes de inversión programados. Las nuevas tecnologías satelitales de alta capacidad (HTS) y la transmisión en spot beams permiten direccionar las estrategias a modelos más flexibles de oferta de servicios. 

La preocupación de la industria por reducir costos motoriza iniciativas que abarcan desde  la arquitectura,  primordialmente para minimizar los costos de terminales, hasta la incorporación de fotónica experimental y nuevos diseños reutilizables en las plataformas de lanzamiento, así como el reabastecimiento espacial para satélites en órbitas.

El mercado de datos seguirá cobrando relevancia,  aunque el video sigue siendo la estrella del negocio: en un mercado que según distintas consultoras llegará a US$ 20.000 millones en 2021, la TV satelital representa más del 60%.  Pero en el caso de la conectividad, la agenda a mediano plazo se centrará en el mayor despliegue de capacidad en banda Ka – incluyendo la irrupción de un nuevo jugador “exótico” como Yahsat-  el desarrollo de soluciones IoT para zonas remotas y las estaciones terrenas en movimiento (ESIM) que se comunican con las estaciones espaciales geoestacionarias.

Este tipo de terminales atienden a una amplia gama de aplicaciones, tanto a bordo de aeronaves y buques como en tierra, para satisfacer la  expectativa del usuario de poder conectarse en cualquier lugar. Los servicios prestados por las estaciones terrenas en movimiento son primordiales además para los usuarios gubernamentales y empresariales en numerosos sectores como el transporte marítimo, los medios de comunicación y los consumidores de energía que operan en lugares remotos del planeta.

El pulso económico y político latinoamericano no parece afectar los planes de los gobiernos de incrementar la participación local en el mercado. Bolivia pondrá en marcha a fin de 2016 el proyecto de su segundo satélite de comunicaciones, el Tupac Katari II. Para esa fecha se espera que también esté listo el demorado Nicasat I, que debía ponerse en órbita este año, y también se inicie el proyecto para construir el primer satélite costarricense financiado por el Estado.

México anunció un tercer satélite a su constelación Mexsat y otros países de la región como Chile y Honduras también analizan la posibilidad de contar con satélites propios. En cambio, la llegada de un nuevo gobierno a Argentina abre un interrogante sobre los planes del operador estatal Arsat de lanzar un tercer satélite en 2019. Lo mismo sucede con el Satélite Geoestacionario de Defensa y Comunicaciones Estratégicas (SGDC) de Brasil ante la coyuntura política que atraviesa el mayor mercado de la región.