
Robots luchadores - Crédito: CES
A cuatro años del lanzamiento de ChatGPT, el chatbot que popularizó la inteligencia artificial, todo en la edición 2026 de la feria CES estuvo vinculada a la IA.
Pero a diferencia de la versión de 2025, cuando el software que habilita la IA era la estrella, en esta oportunidad lo que más resaltó fue la IA física: robótica, humanoides y tecnología de conducción autónoma.
En esta nueva carrera se metieron tanto las grandes firmas tecnológicas como decenas de emprendedores y empresas poco conocidas, que a lo largo de esta semana en Las Vegas compitieron por captar la atención del público -compuesto por expertos, analistas e inversores, además de influencers y entusiastas en general- con dispositivos impulsados por IA para tareas tan variadas como cortar el pelo y ofrecer apoyo emocional.
En este contexto, los analistas concluyen que la IA está impulsando todo un nuevo ciclo de innovación y demanda. Por ejemplo, el interés por los robots humanoides ha aumentado a medida que las empresas ven en las máquinas con forma humana la próxima frontera de la IA y la automatización. En la CES, robots de la surcoreana LG repartieron partidas de póker y bailaron con los asistentes.
Todavía quedan muchos pasos por dar. Los robots son lentos para responder las órdenes, falta potencia de procesamiento, se precisan baterías con mayor duración y se ha avanzado poco con la gestión de situaciones por fuera de las programadas.
Esto puede querer decir que los robots humanoides no estarán disponibles pronto a un precio asequible, pero sí indica que el camino ya se está recorriendo.
En este marco, Nvidia, AMD, Intel y otros fabricantes de chips pretenden ser los que encabecen la entrega de hardware para que esta IA física entre en acción. Los tres fabricantes presentaron en la CES sus novedades enfocadas a la integración del universo del software y el físico.