El Caribe vive una etapa crucial en su desarrollo digital, donde la conectividad empieza a traducirse en una transformación productiva real. En 2025, la tecnología y los servicios móviles representaron el 8,1% del PIB regional, aportando US$ 21.000 millones en valor añadido y sustentando 170.000 empleos, según el último reporte de GSMA “La economía móvil del Caribe 2026”. Sin embargo, transitar hacia una digitalización profunda plantea desafíos estructurales.