Intel y Google ampliaron su alianza para impulsar el uso de unidades centrales de procesamiento (CPU) centradas en la inteligencia artificial y desarrollar procesadores de infraestructura personalizados.
Según el acuerdo, Google seguirá implementando los procesadores Xeon de Intel, que admiten una amplia gama de cargas de trabajo, como inferencia y computación de propósito general. La compañía también utilizará los últimos chips Xeon 6 de Intel.