
Casos de aplicaciones multi órbita presentados por Telefónica - Crédito: Convergencialatina
El Direct-to-Device ya no se limita a soluciones de emergencia, sino que se perfila para comunicaciones escalables para smartphones, dispositivos IoT e industrias. En ese marco los jugadore de D2D buscan fortalecer sus posiciones mediante adquisiciones, alianzas estratégicas y acceso a espectro (ver tabla).
SpaceX avanza con Starlink Mobile, una red que actualmente cuenta con 650 satélites de primera generación, mientras proyecta una segunda flota. AST SpaceMobile también acelera el despliegue de su constelación BlueBird; y Lynk aguarda la finalización del proceso de fusión con Omnispace, tras haber obtenido inversión y respaldo estratégico de SES. Otro de los movimientos clave fue la compra de Globalstar por parte de Amazon, anunciada en abril de 2026, por más de US$ 11.000 millones.
La adquisición de Globalstar constituye uno de los movimientos estratégicos más relevantes de 2026. Además de incorporar una constelación operativa, Amazon obtiene licencias globales de espectro MSS, infraestructura terrestre y la posibilidad de desarrollar una red propia de conectividad satélite-móvil integrada con Amazon LEO. El acuerdo incluye además la continuidad de los servicios satelitales que Globalstar presta para iPhone y Apple Watch, lo que convierte a Amazon en un nuevo actor de peso dentro del ecosistema de conectividad móvil satelital.
La importancia del espectro es uno de los principales factores competitivos del mercado. Más allá del despliegue de satélites, operadores y fabricantes buscan asegurarse acceso a bandas armonizadas para servicios móviles satelitales compatibles con estándares 3GPP.
En América Latina el operador móvil pionero en D2D es Entel en Chile y Perú, de la mano de Starlink (satélites de primera generación). Liberty Latin America también anunció pruebas y próximos lanzamientos en Jamaica, Panamá y Costa Rica. En tanto que AST SpaceMobile firmó acuerdos estratégicos a nivel regional con Telefónica, América Móvil y Millicom.
Los operadores de la región avanzan hacia modelos de integración dentro de sus ofertas móviles existentes, utilizando la conectividad satelital como una extensión de cobertura en zonas remotas antes que como un servicio independiente. Esta estrategia anticipa un cambio en la forma de monetizar el D2D, que tenderá a incorporarse como una capacidad adicional dentro de los planes móviles tradicionales.
Expansión en LEO y MEO. El avance del D2D va de la mano de una expansión en las órbitas baja y media. Con Starlink como líder indiscutido en LEO (a marzo de 2026 alcanzó los 10,3 millones de suscriptores de banda ancha satelital activos a nivel mundial), el mercado se prepara para el inicio de prestaciones comerciales de Amazon LEO, que ya cuenta con unos 239 satélites en órbita (como parte de una constelación de 3.200 unidades).
La competencia ya no se limita a ofrecer acceso a Internet satelital, sino que busca integrar servicios residenciales, corporativos, movilidad, nube y conectividad directa a dispositivos móviles dentro de una misma infraestructura espacial.
El testimonio de Telefónica durante Satellite Map Day 2026 dio cuenta de esta última situación. El operador alcanza 10.000 accesos LEO en América Latina, según puntualizó Henry Merino gerente de Cuentas Globales de Telefónica, y su oferta hacia el cliente no pasa por comercializar capacidad ni una órbita en particular, sino integraciones con SLAs particulares de acuerdo con cada necesidad (ver tabla).
La demanda del cliente, como describió Merino, se restringe a disponibilidad, continuidad operativa y seguridad. "Busca sobre todo tener la capacidad para digitalizar sus operaciones en cualquier lugar, en cualquier coordenada, que sus aplicaciones funcionen sin interrupciones con la latencia adecuada y al costo que se acuerde entre las partes. Esto implica separar la complejidad tecnológica de la realidad comercial, por lo que Telefónica apuesta a la integración de órbitas y no a la competencia entre ellas".
En la órbita media, SES continúa la ampliación de O3b mPower, que consta de 10 satélites operativos y prevé nuevas incorporaciones durante 2026. A la par proyecta meoSphere, una futura constelación integrada por 28 satélites, cuyo inicio de operaciones está previsto para el final de la década.
Fusiones y adquisiciones satelitales. Julio 2025 - Junio 2026
Julio 2025: SES completa la adquisición de Intelsat. Crea el mayor operador GEO/MEO del mundo.
Marzo 2025: SES invierte en Lynk Global. Marca el ingreso de SES al mercado Direct-to-Device.
2025-2026: Lynk + Omnispace. Crea un actor global de NTN y D2D con espectro propio.
Abril 2026: Amazon adquiere Globalstar. Intenta fortalecer a Amazon Leo frente a Starlink.
2026: Viasat + Space42 crean Equatys. Supone el ingreso de un nuevo competidor en D2D basado en estándares 3GPP.
Junio 2026: Rocket Lab anuncia la compra de Iridium. Integra lanzamientos, fabricación satelital y una red LEO global.
Compraventas en GEO. La adquisición de Intelsat por parte de SES modificó el equilibrio competitivo del segmento y elevó la concentración en un mercado que desde hace años experimenta procesos de fusiones y adquisiciones (ver tabla). Como resultado de esta integración, SES pasó a controlar más de 50 satélites con cobertura sobre América latina, convirtiéndose en el actor dominante dentro de una flota regional que totaliza 71 satélites con capacidad en bandas C y Ku, además de 24 artefactos en banda Ka.
La operación entre SES e Intelsat refleja además un cambio de estrategia entre los operadores satelitales tradicionales. El foco no está exclusivamente en incrementar la capacidad geoestacionaria, sino en construir plataformas multiórbita bajo una misma oferta comercial. La integración de ambas compañías se complementa con la expansión de O3b mPower y el desarrollo futuro de meoSphere, mientras la industria acelera la transición hacia satélites digitales más flexibles y posterga inversiones en nuevas flotas GEO convencionales.
El negocio geoestacionario tradicional enfrenta además cancelaciones de proyectos satelitales previamente anunciados -Intelsat 41 y 42, por ejemplo, previstos inicialmente para 2028- y contracción de ingresos frente a LEO.