La banca colombiana destina alrededor de US$ 458 millones anuales a prevención del fraude y ciberseguridad, equivalente a seis veces el presupuesto del Ministerio de Ciencia y Tecnología, y aun así enfrenta 94 ataques por segundo contra el sistema financiero, según datos de Asobancaria presentados en el congreso SAFE 2025.