A un mes del inicio de sus operaciones en Uruguay, Tigo ya comenzó a mover sus fichas. Un plan de inversión inicial de US$ 100 millones, dentro de uno más amplio de US$ 600 millones, una propuesta de evangelización sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en niños a través de fútbol e intendencias, y la creación de un hub de innovación propio para la región son algunos de sus movimientos, destacó Fernando Montoya, CEO de la empresa en Uruguay al diario El País.