La pandemia de Covid-19 generó un aumento del 25% al 30% en promedio en el tráfico de América latina y potenció el upload desde el usuario final, especialmente por la educación online, la telemedicina, el trabajo remoto y el gaming, que dejaron los servicios asimétricos como una realidad del pasado. Esta coyuntura –que en muchos casos, obligó a los operadores a adelantar inversiones de 2021 a este año, para entregar inventarios de capacidad-, aceleró las reformulaciones de los diseños de tendidos submarino y modelos de negocio y asociación. La garantía de conectividad y baja latencia se priorizan frente a la capacidad, el valor de cambio reinante de la “vieja” normalidad.