El segundo trimestre de 2026 ha demostrado ser un período clave para la consolidación estratégica de Nokia. Impulsado por el superciclo de la inteligencia artificial (IA) y la demanda de infraestructura en la nube, el proveedor reportó un sólido desempeño en sus ingresos, aunque con matices en su rentabilidad debido a una acelerada transformación interna.