La Asamblea Legislativa de Costa Rica enfrentó un nuevo evento de ciberseguridad que obligó a suspender temporalmente algunos de sus servicios digitales y retrasó la sesión del Plenario Legislativo mientras especialistas verificaban el alcance de la amenaza. Aunque el ataque afectó el acceso a plataformas institucionales y al sitio web del Congreso, las autoridades aseguraron que no hubo compromiso de la información ni evidencia de extracción de datos. En buena medida, esto fue el resultado de las medidas implementadas tras la enorme crisis de ciberseguridad sufrida por las instituciones de Costa Rica en 2022.