Un informe de S&P Global asegura que el crecimiento en el uso de la inteligencia artificial y los mayores gastos en defensa impulsarán la demanda mundial de cobre en un 50% para 2040. El problema es que la analista espera que, en el mismo lapso, la oferta global se reduzca en más de 10 millones de toneladas métricas anuales.