Los operadores europeos tenían altas expectativas en el proyecto de Ley de Redes Digitales (DNA por sus siglas en inglés), ya que esperaba que el texto que reemplazará el marco europeo de telecomunicaciones apuntara a generar “un ecosistema digital de primer nivel que sustente sus capacidades industriales, de seguridad e innovación”, según dijo este miércoles en un comunicado.