El mercado global de infraestructura de hiperescala ha alcanzado niveles macroeconómicos asombrosos en el primer trimestre de 2026, igualando el Producto Interior Bruto de grandes potencias mundiales. Sin embargo, detrás de los ingresos récord y los impresionantes márgenes de beneficio, el sector esconde una paradoja financiera y un bucle de dependencia impulsado por la Inteligencia Artificial (IA) que podría amenazar la estabilidad de todo el ecosistema.